La pena de muerte
para delitos graves como homicidio y violaciones
La pena de
muerte es aquella que da como castigo a
ciertos delitos establecidos en la ley como delitos graves.
La pena de
muerte a sido aplicada en diversos lugares y momentos de la historia. La pena
de muerte a sido abolida de muchos países tales como Australia, Nueva Zelanda y Timor Oriental la
mayor parte de Europa La mayoría de países latinoamericanos han abolido la pena
de muerte a acepción de países como estados unidos, Australia y Japón, la cual
es aplicada a delitos como traición, espionaje, asesinatos y violaciones en
otros casos, en algunos países musulmanes, la apostasía, la renuncia formal a
la propia religión. En China, el tráfico de personas y los casos graves de
corrupción política son castigados con la pena de muerte. En corea del Norte en
2007 el director de una empresa fue ejecutado públicamente en un estadio
deportivo, ante 150 000 personas como castigo por haber realizado llamadas
telefónicas al extranjero.
La pena de
muerte asido un tema controvertido, ya que según algunos esta pena reduce los índices de criminalidad en casos
serios pero no más que la cadena perpetua y según algunos seri discriminatorios
para gente de escasos recurso ya que al
no tener recursos suficientes para su protección legal podrían ser afectadas
por estas debido a la corrupción.
La pena de muerte en la historia
La pena de
muerte no es un tema nuevo ya que desde tiempos antiguos esta a tenido una gran
presencia
Edad Antigua
Muchos
registros históricos, así como prácticas tribales primitivas, indican que la
pena de muerte ha sido parte de los sistemas penales desde el principio de la
existencia de los mismos. Siguió siendo un castigo habitual en las ciudades
estado sumerias, en el antiguo Israel, en Babilonia y Persia, en Grecia y en
Roma. Por ejemplo en Israel se vieron contempladas 35 delitos tales como: Adulterio
con casada, Zoofilia u homosexualidad masculina, castigadas con lapidación, Incesto:
con la madre, con la esposa del padre o con la nuera, lapidación; Profanación de los sábados, se sufría
de lapidación, Blasfemia, Idolatría, por
sacrificio del hijo a Moloc, idolatría en general, Para magos, pitonisas,
necromantes o brujos, Maldecir y desobedecer a los padres, Asesinato por
mencionar algunos
Edad Media
A lo largo
de la Edad Media, la pena capital siguió siendo muy común no sólo en Europa
occidental, sino también en Bizancio y en la América precolombina.
Edad Moderna
y Contemporánea
Después de
los esfuerzos de ilustrados como Cesare Beccaria, la guillotina fue el símbolo
del Reino del Terror en la época de la Revolución francesa. Karl Marx escribió
que «el mundo jamás se ha corregido o intimidado por el castigo». En el siglo
XX, estados autoritarios han usado la pena de muerte como un método de opresión
política.
En relación
a la pena capital pueden existir varios tipos de países. Países "plenamente
abolicionistas", que han abolido la pena de muerte para todo tipo de
delitos y circunstancias. Por ejemplo, Alemania, España. Países "cuasi
abolicionistas", que se reservan la posibilidad de la aplicación de la
pena de muerte en caso de guerra. Por ejemplo, Brasil, Kazajistán. Países
"abolicionistas de facto", en los que la pena de muerte sigue
formalmente en vigor, pero no se producen condenas o no se ejecuta a los
condenados. Países "retencionistas" que conservan y aplican la pena
de muerte.
La pena de
muerte ha sido aplicada por todos los países de América Latina en algún momento
histórico, aunque a inicios del siglo XXI está prohibida en la mayoría.
Solamente Bahamas, Cuba, países como argentina fue el primero en abolir esto
Secuestro,
Homicidio y Violación: Delitos graves
Secuestro
El secuestro
es un delito penado por las leyes del orden común, considerado como grave. Se
ha convertido en un delito muy frecuente dentro del ámbito nacional, poco a
poco mucho más redituable que el narcotráfico y la delincuencia organizada.
Es indudable
que para aumentar la eficiencia de la policía se requiere la participación
ciudadana, la cual puede proporcionar ayuda organizada. Es la misma sociedad la
que está exigiendo un refuerzo de las leyes para que castiguen severamente a
los secuestradores, donde sus víctimas son personas inocentes, sujetas a
crueles medidas de sumisión, maltrato físico y psicológico. Razones suficientes
por las que los secuestradores deben ser castigados con todo el peso de la ley.
Homicidio
La
personalidad del homicida se presenta en diferentes formas, algunos lo cometen
impulsivamente y entrañan una participación emocional intensa, en gran parte
inconsciente. Otros lo hacen de manera premeditada, planeada y preparada, como
los realizados por la delincuencia organizada. No obstante, la mayoría de ellos
son cometidos por individuos del tipo “egodisarmónico”, es decir, que hay una
desarmonía entre su subconsciente y su consciente.
Lo más grave
de esta situación es que hay una gran indiferencia del Derecho para este tipo
de asesinos, existe una profunda ignorancia de sus rasgos psicológicos. La
personalidad del asesino es muy compleja y los legisladores siempre han
minimizado dicha complejidad.
Amas de
casa, niños, ancianos, trabajadores, estudiantes, nadie está exento de este
delito. Recordemos los penosos acontecimientos como el del multihomicidio a
toda una familia en Tlalpan cometido por Orlando Magaña o el del secuestro y
asesinato de un bebé que apenas comenzaba a vivir y que conmovió al país
entero.
Violación
Nuestro país
tiene su historia respecto a este delito. Los antiguos pueblos aplicaban
castigos muy severos para quienes cometían incesto, estupro y violación, siendo
la horca la principal pena aplicada, y eran tomados como medidas de prevención
para la sociedad.
De acuerdo
con un artículo publicado por el periódico El Universal el 17 de junio de 1957,
en la Ciudad de Hermosillo, Sonora, se llevaron a cabo las dos últimas
ejecuciones dictaminadas por la autoridad judicial a dos personas por haber
cometido los delitos de violación y homicidio5. En ese entonces este tipo de
delitos ya no se presentaban con tanta frecuencia, a diferencia de ahora que
hay violaciones casi todos los días, y la justicia no se aplica en este tema.
La pena de
muerte no resuelve el problema del crimen
Algunos gobiernos
argumentan que la pena de muerte es necesaria en sociedades atemorizadas por
los delitos violentos. La pena máxima es necesaria, dicen, para disuadir a
otros de cometer crímenes similares, y para dar respuesta a los sentimientos de
las víctimas del crimen y de sus familiares imponiendo un castigo proporcional
al delito cometido.
La reciente
experiencia de Kenia ha demostrado que la pena de muerte no contribuye a
disuadir de cometer crímenes y que puede usarse para ocultar la renuencia del
gobierno a atajar la corrupción y la pobreza. El parlamentario Kiraitu Murungi
afirmó en 1994, durante un debate sobre la pena de muerte: «Tenemos más robos
con violencia en los años noventa que en 1975, cuando introdujimos la pena de
muerte para este tipo de delito. Si la pena de muerte ha tenido algún efecto,
ha sido en todo caso el de incrementar el número de robos violentos». En 1998
el número de personas condenadas a muerte por diversos delitos por el sistema
judicial keniano, tristemente famoso por su corrupción generalizada, superaba
las 1.400. En Kenia muchas personas, entre ellas Peter Kimanthi, portavoz de la
policía, han admitido que la pobreza y el desempleo propician el crimen. Y sin
embargo, en lugar de atajar los problemas existentes en la policía y en el
sistema judicial o de abordar las carencias sociales,
Mi opinión
personal: Mi opinión es que a pesar de
lo graves que puedan llegar a ser estos delitos o atroces la pena de muerte no sería
la solución ya que no se conseguiría nada , además de que esta pena se podría
utilizar como un medio para atemorizar a la población además de la gran cantidad
de persona inocentes que morirían en nuestro país, esto debido a malos juicios
falsas pruebas o por conveniencia de “alguno” muchos inocentes acusados te
delitos graves como el homicidio seria los afectados ya que aproximadamente el
42% de los presos son inocentes además del pésimo sistema penitenciario
existente en nuestro país.
soporte
Fuente: http://www.diariocritico.com/noticia/11527 Fuente: http://html.rincondelvago.com/abolicion-de- la-pena-de-muerte_1.html Fuente: http://www.magis.iteso.mx/content/la-paradoja-de-la-impunidad-el-que-la-debe-esta-libre-el-inocente-la-paga Fuente: http://revistabcm.com/home/2010/08/03/el-fracaso-del-sistema-penitenciario-mexicano/
Un total de
90.000 de las 210.000 personas presas en las cárceles mexicanas, un 42%,
"son legalmente inocentes" porque no han sido condenadas, según
denuncia un estudio del Open Society Institute y el Centro de Investigación
para el Desarrollo (CIDAC) recogido por el diario 'El Universal'. El estudio
considera la prisión preventiva como "injusta y costosa".
Tres jóvenes
entraron de noche en una farmacia, uno de ellos se robó un desodorante, los
detuvieron y los consignaron por delito calificado. Los grandes agravios para
el sistema penal fueron: nocturnidad, asociación delictuosa y robo. Es decir,
coincidió que era de noche, eran amigos y uno robó un desodorante.
Vivieron
seis meses en el Reclusorio Preventivo de Puente Grande mientras se comprobaba
su inocencia. Cinco meses después de su detención, el juez revisó el caso y lo
calificó como “robo simple”, es decir, un delito que se purga con seis meses de
prisión o se conmuta por una multa de 620 pesos. El reporte de la Procuraduría
General de Justicia del Estado de Jalisco fue: “Una banda desmembrada”.
Ese
desodorante nos costó 2,700 desodorantes; es decir, ocho mil pesos de
averiguación previa, más dos mil del proceso penal y 140 pesos diarios de
manutención por cada joven preso. O sea, 60 mil pesos cada uno. Así describe
Guillermo Zepeda Lecuona, investigador del ITESO, el problema de la
administración de justicia en México, donde 70 por ciento de las personas
privadas de su libertad es inocente. “La prisión preventiva es indebida, exorbitada,
injusta y costosa”.
Otro es el
caso de Toño Zúñiga, un joven que se dedicaba a reparar computadoras y vender
video-juegos en un puesto callejero de Iztapalapa, en el Distrito Federal. Fue
detenido al azar y sentenciado a 20 años de prisión por homicidio calificado.
Un delito que no cometió.
El fracaso
del sistema penitenciario mexicano
Aún más
preocupante que los delincuentes que se encuentran en libertad poniendo en
peligro nuestra seguridad, son los delincuentes que se encuentran ya bajo nuestro
sistema penitenciario. México cuenta con un sistema penitenciario defectuoso e
ineficiente, que hace todo excepto “reformar” a los presos, que se supone es la
finalidad de una cárcel. Esto es realmente preocupante, porque estas personas
salen a la libertad y vuelven a reincidir en un delito, y peor aún siguen
cometiendo delitos desde la cárcel. Como si no fuera suficiente no reformar a
los delincuentes, en la cárcel también se encuentran personas inocentes que no
han sido sentenciadas. A continuación les compartiré algunos datos interesantes
del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2009 de la CNDH (Comisión
Nacional de Derechos Humanos).
En México
existe un total de 227,882 personas presas, de ellas solamente el 5% son
mujeres. El 41% de todos los presos en México no han recibido una sentencia que
diga que son culpables, por lo que muchas personas inocentes se encuentran
encarceladas sin la oportunidad de defenderse. Las cárceles mexicanas tienen
una sobrepoblación promedio del 132%, esto es gravísimo ya que la
sobrepoblación lleva a que no exista un control de los internos ni la
oportunidad de ayudar a cada uno a que algún día puedan reincorporarse a la
sociedad. Un ejemplo es el Distrito Federal, donde existen 10 cárceles con una
capacidad instalada para 19,088 internos, pero hoy en día albergan a 40,363
presos. En el 30% de las cárceles de México existe auto-gobierno de los presos:
se organizan internamente sin intervención de la autoridad, es por esto que
delitos se cometen desde las cárceles y dentro de ellas. Cada persona presa
cuesta en promedio $115 pesos diarios, esto es más de 26 millones de pesos
diarios. Se gastan anualmente más de $9 mil 200 millones de pesos en nuestras
437 cárceles a nivel nacional. La tasa de homicidios en prisiones es 8 veces
superior a la que se registra entre la población en general y la de suicidios
es 5 veces superior.
Como
conclucion la pena de muerte a delitos graves seria mas perjudicial ya que
pondría muchas personas en su mayoría inocentes en la tumba y lo que se debería
aser en caso de que se intentara aplicar esta les seria primero la mejora al
sistema penitenciario ya que las cárceles llegan a estar asta en 180% de su
capacidad segundo el mejoramiento en los juicios y tres, que la corrupción se
acabada.